70mm de cine en Atlanta: Un estreno imperdible
ATLANTA, Ga. – La temporada de premiaciones llega a su punto culminante y el Plaza Theatre de Atlanta se adentra en una experiencia cinematográfica extraordinaria con la proyección de una impresión de 70mm de The Brutalist. Este hallazgo único lo convierte en una cita obligada para los verdaderos amantes del cine.
Un tesoro raro para los cinéfilos
Chris Escobar, propietario del Plaza, reveló el interés detrás de esta impresionante adquisición. «Creemos que solo hay alrededor de siete de estas impresiones de 70mm en existencia», afirmó. En un mundo donde las proyecciones digitales predominan, el Plaza se distingue como el primer cine del sureste en ofrecer esta rara joya.
Los espectadores podrán disfrutar de la película a partir del viernes 28 de febrero, trasladándose a la Pennsylvania de la posguerra, donde The Brutalist, dirigida por Brady Corbet y protagonizada por talentosos actores como Adrien Brody, Guy Pearce y Felicity Jones, fue filmada con este formato excepcional.
La magia del 70mm
Escobar resaltó la autenticidad del proceso: «La película está filmada y proyectada como se haría en aquella época. La experiencia es realmente única». Mientras que la mayoría de las películas contemporáneas se graban digitalmente o en 35mm, el formato 70mm –que dobla la medida del anterior– ofrece una calidad visual inigualable y un nivel de detalle mucho mayor.
A diferencia de muchos cines modernos que utilizan proyectores 4K, el Plaza emplea dos enormes proyectores de bobina, que requieren una operación meticulosa y constante supervisión. “Durante la proyección, debe haber alguien asegurándose de que todo funcione correctamente”, explicó Escobar.
Un dilema pesado
La proyección de The Brutalist no es solo un reto técnico; también es una prueba de resistencia. Con una duración de 3 horas y 35 minutos, los seis carretes de película pesan casi 300 libras en total, lo que implica un considerable esfuerzo logístico para su manejo. «Crear un impresión así puede costar entre $20,000 y $30,000», indicó Escobar.
Para preparar lo que describió como su «premiere», el personal de Plaza dedicará horas a probar el proyector y realizar ajustes minuciosos. Aunque el trabajo puede ser desalentador, Escobar confía en que vale la pena. “Queremos que los espectadores vean la película en su forma más pura”.
La proyección de The Brutalist es mucho más que una simple película; es una entrada a la historia del cine que resuena con la pasión y el arte de la cinematografía clásica. Los cinéfilos están invitados a experimentar esta obra maestra como nunca antes.